
No es posible vivir flotando en este mar de dudas,
pagando el peaje de esta pesada incertidumbre;
porque el amor que no aclara sus sombras ni sus penumbras
corre el riesgo absurdo de volverse solo costumbre.
Vivo atrapado en una duda que me está trastornando,
un dilema diario que me altera toda la cabeza,
y a pesar de los golpes y de todo lo sucedido... ¡mira cómo sigo!,
esperándote en la misma mesa con la misma paciencia.
Debes tomar de una vez por todas una firme decisión
para que yo sepa a qué atenerme antes de que el invierno llegue,
por si acaso decides que ya no deseas entregarme el corazón
y prefieres que este tren se descarrile y se apague.
Vivir en el limbo es una situación demasiado difícil,
un tiroteo constante que nos golpea directo en el alma,
desarmando la fe, volviendo cualquier intento frágil
y robándole a la noche su habitual dosis de calma.
¡Porque no hay forma humana de amar con tanta incertidumbre!
¡Al amor hay que definirlo para que su llama nos alumbre!
¡El sentimiento se fortalece únicamente con la certidumbre,
porque esto debe ser mutuo y jamás una triste costumbre!
¡Decídete hoy... antes de que la duda nos gane la partida!
La inseguridad en el amor es un virus que todo lo debilita,
carcomiendo el sentimiento hasta dejarlo en los huesos;
y no hay forma de sacar lo que se lleva dentro y se agita
si la duda le pone candado a cada uno de nuestros besos.
Tanta geometría en tus evasivas para no hablar de frente,
como si amar fuera un contrato lleno de letras pequeñas;
te vas quedando en el medio, sin estar del todo presente,
mientras mi paciencia paga la cuenta de tus señas.
Yo no vine a jugar al escondite con tus sentimientos,
ni a ser el plan de reserva cuando la soledad te asuste.
Prefiero un no bien dicho que un "tal vez" lleno de remordimientos,
una verdad dolorosa que a los dos nos reajuste.
Si vas a saltar conmigo, suelta de una vez la cuerda,
que no se puede volar con el freno de mano tirado;
antes de que este fuego en cenizas frías se pierda
y nos descubramos juntos pero completamente alejados.
¡Que la duda engorda mientras el amor se muere de hambre!
¡Y no hay peor tormento que vivir en este alambre!
¡O encendemos la llama para quemarnos enteros,
o apaguemos la luz y salgamos por la puerta!
¡Porque el amor a medias es la peor de las mentiras!
¡Porque no hay forma humana de amar con tanta incertidumbre!
¡Al amor hay que definirlo para que su llama nos alumbre!
¡El sentimiento se fortalece únicamente con la certidumbre,
porque esto debe ser mutuo y jamás una triste costumbre!
¡Decídete hoy... antes de que la duda nos gane la partida!
Jamás una costumbre...
O es amor, o es el final.
Dime a qué me atengo...